Devocional diario

10 de julio

Los dioses que hacían el barro

Antes de que el río se convierta en sangre, el estudio se detiene a presentar a los dioses que gobernaban el Nilo. Dos de ellos importan hoy. KHNUM era el dios alfarero, el dios carnero protector de las fuentes del Nilo, creador del huevo primordial de donde surgió la luz solar al inicio de los tiempos. Modelaba a las personas con lodo del río y les creaba su ka al nacer; era dios de la fertilidad y guardián de las aguas del inframundo. SOBEK era el dios cocodrilo, «Señor de las aguas», y según el mito el Nilo mismo había surgido de su sudor.

De toda esa genealogía hay que retener lo esencial, porque es lo que hace entendible la plaga siguiente. KHNUM daba forma a la vida con el barro del Nilo y guardaba las fuentes del río: si el río se corrompe, su poder se cae. SOBEK era el señor de esas aguas, y el río había salido de su cuerpo. Es decir que Egipto había puesto el origen de la vida, de la fertilidad y de la creación del ser humano dentro del agua de un río. Herir el río no era arruinar un recurso: era desmentir un relato.

Fijate cómo funciona eso todavía. Todos armamos un relato sobre de dónde viene lo que nos sostiene: el trabajo, el título, la familia, el cuerpo sano. No decimos que sean dioses, pero cuando uno de ellos se tambalea se nos cae algo más grande que el recurso. Ahí se ve dónde estaba puesto el origen.

Hoy respondete una sola pregunta y anotá la respuesta: si mañana se cayera eso que te sostiene, ¿qué más se te caería? Eso que se caería de más es lo que hay que devolver a su lugar.

Este devocional sale deLas 11 maravillas y las 10 plagas de Egipto