Devocional diario
13 de marzo
Elohim (Dios) no usa niños espirituales
Los prudentes saben a dónde van, en cambio, los necios se engañan a sí mismos.
Empieza hoy un estudio con una figura vieja y muy concreta: el alfarero, el vaso y su preparación. Arranca con una frase fuerte, puesta en boca de YAHWEH (Jehová) todopoderoso: «Yo no uso niños espirituales en mi obra, solamente hombres y mujeres maduros, capacitados y preparados por mí; como el alfarero, estoy transformando tu carácter y tu personalidad».
Leelo despacio, porque cada parte pesa. No dice que Elohim (Dios) descarte a los inmaduros: dice que no los usa todavía, y que Él mismo se encarga de la capacitación. El sujeto del trabajo no sos vos. Vos sos el barro. Lo que a vos te toca es quedarte en sus manos mientras Él te transforma el carácter y la personalidad, que es bastante más que enseñarte a hacer cosas. Fijate también que la frase habla de hombres y mujeres maduros, capacitados y preparados por Él: tres palabras distintas. La madurez no es lo mismo que la capacitación, y ninguna de las dos se consigue sola.
Y ahí está lo que este estudio va a desarmar en los próximos días: la idea de que el proceso es un accidente. Vamos a ver que el barro se elige, se curte, se pisa, se mezcla y recién después se moldea. Cada etapa tiene un para qué. Si estás en un tramo largo donde parece que nada avanza, vale saber qué está pasando en la mano del alfarero.
Por eso abre con Mishlei (Proverbios): los prudentes saben a dónde van, y los necios se engañan a sí mismos. Hoy no te pido que entiendas el proceso entero. Te pido algo más chico: pedile a Él que te muestre en qué etapa estás, y aceptá la respuesta.


