Devocional diario

15 de octubre

El Reino contado como boda

Empieza hoy el estudio de Mathyahu (Mateo) 22, y conviene saber con qué herramienta vamos a trabajar. En este Evangelio, Yahshúa (Jesús) explica cómo funciona el Reino de YAHWEH (Jehová) usando parábolas: historias de la vida corriente, con gente, plata, tierras y familias, que la audiencia podía seguir sin que nadie le explicara el vocabulario.

La imagen que elige en este capítulo es una boda. No un tribunal, no un ejército, no una corte de justicia: una fiesta de casamiento, con invitaciones, mesa servida y ropa adecuada. Esa elección ya dice algo antes de que la parábola arranque. Cuando Elohim (Dios) quiere explicar su Reino, no busca la metáfora más solemne que tiene a mano, sino la más alegre y la más familiar.

Lo que viene en el capítulo se lee mejor con esa clave puesta. Va a haber invitados que no quieren venir, un Rey que no cancela la fiesta, una puerta que se abre a gente que nadie esperaba y una discusión sobre con qué ropa se entra. Y después, en la segunda mitad, una tanda de preguntas difíciles que le hacen a Yahshúa (Jesús) para probarlo. Todo eso está en el mismo capítulo, y no por casualidad. La fiesta y el interrogatorio se cuentan juntos porque pasaron el mismo día, en el mismo Templo, delante de la misma gente. Mientras unos discutían para ganar, Él seguía explicando cómo entrar.

Antes de entrar en el detalle, dejá que la imagen te acomode la idea que tenés de Elohim (Dios). Si su Reino se parece a una boda, lo que Él quiere de vos no es trámite ni miedo: es presencia. Hoy leé el capítulo completo de una sentada, sin apuntes, y fijate a quién te parecés en la historia.

Este devocional sale deMateo 22