Devocional diario
16 de abril
La puerta estrecha no es castigo
Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Mucha gente busca la salida fácil y la solución rápida. Cree que puede quedarse con el beneficio sin pagar el costo, y no ve que esos atajos llevan a destrucción; Mishlei (Proverbios) 5 lo advierte sin rodeos. La Biblia enseña el orden inverso: si querés el beneficio, primero pagás el precio; si querés cosechar, primero sembrás y cultivás. Ese es el orden de la vida, y también el del Reino de YAHWEH (Jehová).
La imagen de la puerta dice exactamente eso. El camino del mundo es ancho porque ahí cada quien hace lo que quiere; caben todos porque no se le pide nada a nadie. La puerta a la vida es estrecha porque entrar implica ajustarse. Y el estudio aclara que no habla sólo de la vida eterna, cuya puerta es Yahshúa (Jesús), sino del estilo de vida del Reino: se entra por fe, y después hay que aprender a vivir según el orden que estableció el Rey.
Ahí está lo que cuesta de veras: ya no se hace lo que uno quiere, se siguen las normas del Reino. Algunos lo viven como una restricción y se quedan mirando la puerta ancha con nostalgia. Pero YAHWEH (Jehová) no dio la Ley para limitarnos. Devarim (Deuteronomio) 12:28 explica el motivo con una sola razón repetida: guardar y escuchar sus palabras, hacer lo bueno y lo recto delante de Él, para que te vaya bien a vos y a tus hijos después de vos. Lo estrecho no es una multa: es la medida de una puerta que da a algún lado.
Identificá el atajo que estás evaluando ahora mismo, ese que te ahorraría el costo. Descartalo hoy y pagá el precio que corresponde.


