Devocional diario

18 de febrero

Aldea de consuelo

Y descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea. Y les enseñaba en los días de reposo; y se admiraban de su enseñanza porque su mensaje era con autoridad.
Lucas 4:31-32

Durante su juventud Yahshúa (Jesús) vivió en Nazaret, un pueblo bastante poblado cerca del Valle de Jezreel. Cuando inició su ministerio se mudó a Capernaum, que era apenas una aldea de pescadores a orillas del Mar de Galilea, que en realidad es un lago. A simple vista el traslado parece un retroceso, pero el nombre ayuda a entenderlo: «Capernaum» viene del hebreo Kefar Nahum, que significa aldea de consuelo o de reposo. Y así fue: allí mucha gente encontró consuelo y reposo, y llegaba de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

La razón de la mudanza la cuenta Lucas. En Nazaret, donde lo conocían y lo respetaban, le dieron la Haftará en un Shabat y leyó del libro de Yeshayah (Isaías): el Ruaj de YAHWEH (Jehová) está sobre mí, porque me ha ungido. Cerró el libro y dijo que ese día esa Escritura se había cumplido. Primero se maravillaron; después lo midieron con lo que creían saber, «¿no es éste el hijo de Yosef (José)?». Y cuando les explicó que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra, se llenaron de ira, lo echaron de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte para despeñarlo. Él pasó por medio de ellos y se fue.

Lo que sigue es lo que más enseña: no se quedó a probar quién era. Se fue a la aldea donde sí lo recibían y allí enseñaba con autoridad. Hay lugares donde tu don no va a ser recibido, y no siempre es culpa tuya ni hay que forzarlo.

Si venís insistiendo en un lugar que sólo te devuelve desprecio, dejá de empujar. Preguntale hoy a Elohim (Dios) dónde sí te está recibiendo, y llevá tu trabajo ahí.

Este devocional sale deMateo 4