Devocional diario
20 de octubre
Elohim (Dios) de vivos
Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿No habéis leído lo que os fue dicho por YAHWEH (Jehová), cuando dijo: Yo soy el Elohim (Dios) de Abraham, el Elohim (Dios) de Isaac y el Elohim (Dios) de Jacob? ¡Él no es un Elohim (Dios) de muertos, sino de vivos! Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina.
Los saduceos, que decían que no hay resurrección, le llevaron un caso armado. Citaron la ley del levirato, que está en Devarim (Deuteronomio) 25:5-6: si un hombre muere sin hijos, su hermano se casa con la viuda y le levanta descendencia. Y construyeron el ejemplo más extremo que pudieron: siete hermanos que se casaron con la misma mujer, uno tras otro, y todos murieron sin dejar descendencia. En la resurrección, preguntaron, ¿de cuál de los siete será ella mujer?
La pregunta no era sobre el levirato: era una burla a la idea de resurrección. Yahshúa (Jesús) no discutió el caso hipotético. Les dijo que erraban ignorando las Escrituras y el poder de YAHWEH (Jehová), aclaró que en la resurrección no se casan ni se dan en casamiento, y después fue al texto: Elohim (Dios) se presentó como el Elohim (Dios) de Abraham, de Isaac y de Jacob, y no es Elohim (Dios) de muertos sino de vivos. La gente que oía se admiraba de su doctrina.
Fijate el diagnóstico: dos faltas, no una. Ignoraban lo que la Escritura dice y también lo que Elohim (Dios) puede hacer. Cualquiera de las dos alcanza para equivocarse. Hay gente que sabe mucho y no espera nada, y gente que espera cualquier cosa sin sostenerla en el texto. Las dos terminan armando preguntas que no llevan a ninguna parte. Un caso extremo bien construido puede tapar el texto entero si nadie vuelve a leerlo.
Esto toca donde duele, porque casi todos tenemos un muerto. Si Él es Elohim (Dios) de vivos, los tuyos están en sus manos y no sólo en tu recuerdo. Hoy, en vez de discutir con la muerte, nombrá delante de Él a la persona que te falta y dejala ahí.


