Devocional diario
21 de febrero
Soltá a quien ya cumplió su tramo
…Sus posesiones eran muchas y no podían habitar en un mismo lugar. Hubo contienda entre los pastores del ganado…
Avraham (Abraham) y Lot empezaron su vida laboral juntos, y les fue bien: tan bien que apareció el problema. Sus posesiones eran muchas y no podían habitar en un mismo lugar, y hubo contienda entre los pastores del ganado. Entonces Avraham (Abraham) le dijo a su sobrino que se apartara de él: si vas a la mano izquierda, yo iré a la derecha. No hubo pleito ni juicio; hubo separación de caminos, propuesta por el que tenía más autoridad para imponerse.
El estudio saca de ahí una enseñanza incómoda: tal vez haya personas que pertenezcan a tu vida pasada, y eso no significa que tengan que seguir todo el camino con vos. Cuando los recuerdos de los comienzos son excelentes, es difícil aceptar que ese tiempo ya pasó y no vuelve. Y aclara algo importante para que nadie use mal la idea: no significa que vos tengas razón y el otro esté errado. Es sólo un indicio de que las dos partes tienen destinos diferentes.
Lo que sigue es lo que la mayoría demora en ver. Los que un día te impulsaron pueden llegar a ser un lastre que te impida avanzar. A veces los dones y las capacidades de alguien llegan a su tope y, por mucho que trates de ayudarlo a mejorar, no lo va a hacer. Cuando eso pasa en el campo laboral tus perspectivas se deterioran y perdés el ritmo. Y hay gente que querés al lado y no debería estar, porque no comparte tu pasión: tiene su propio llamado.
Esto no es licencia para descartar personas; es un llamado a mirar de frente una conversación que estás postergando. Si hay alguien así en tu trabajo, preparala hoy como lo hizo Avraham (Abraham): sin acusar y dando opción.


