Devocional diario
21 de agosto
Perder la vida para hallarla
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?
Yahshúa (Jesús) siguió enseñando el principio. En el Reino de YAHWEH (Jehová) no se trata de hacer nuestra voluntad ni de seguir nuestros deseos, sino de hacer la voluntad de YAHWEH (Jehová). La gente en el mundo basa sus decisiones de vida en sus deseos y pasiones, y hace cualquier cosa por salvar su vida. En el Reino es al contrario: el que quiera salvar su vida la perderá, y el que la pierda por causa de Él la hallará. Y agregó dos preguntas que no tienen respuesta cómoda: qué provecho saca un hombre si gana el mundo entero y pierde su alma, y qué podría dar a cambio de ella.
Negar la voluntad propia suena muy fuerte y algo drástico, pero en el Reino es lo normal, y la obediencia a YAHWEH (Jehová) llega hasta la muerte. Él no lo plantea como una pérdida seca: el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno según su conducta. La recompensa eterna es mejor que cualquier placer que este mundo pueda ofrecer, que siempre es temporal.
Dicho en tu escala, esto se juega en cosas sin épica. El trabajo que paga mejor y te saca de tu casa. La relación que te conviene y no te conviene. El silencio que te ahorra un conflicto y te cuesta la verdad. En cada una de esas hay una vida que querés salvar, y Él te está avisando que por ahí se pierde. Nadie te va a pedir la cabeza; te van a pedir de a poco que no molestes, y con eso alcanza.
Tomá hoy una decisión pendiente y resolvela por obediencia, no por conveniencia. Una sola, la que ya sabés.


