Devocional diario
25 de enero
Yosef (José) no esperó la mañana
Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
Yahshúa (Jesús) se salvó del macabro plan de Herodes porque YAHWEH (Jehová) lo guardó, mandando una advertencia a Yosef (José). Un ángel se le apareció en sueños y le dijo que se levantara, tomara al niño y a su madre, huyera a Egipto y permaneciera allá hasta nuevo aviso, porque Herodes iba a buscar al niño para matarlo. Yosef (José) atendió de inmediato: se levantó, salió de noche y estuvo allá hasta la muerte de Herodes.
Mathyahu (Mateo) cierra la escena citando a Hoshea (Oseas). Esa cita ha sido discutida, porque el texto del profeta habla claramente del Éxodo, de cuando los israelitas fueron librados de la esclavitud, y algunos analistas dicen que hubo un error. Pero la conexión es intencional y va más hondo que la geografía. No está diciendo solamente que el niño bajó a Egipto y después subió a Israel: está poniendo su vida sobre la historia del pueblo para que veamos, en la salida de Egipto, nuestra redención espiritual. Todos fuimos esclavos del pecado, y quienes crean en el Cordero de YAHWEH (Jehová) serán salvos e iniciarán el camino a la Redención completa.
Mirá también cómo funcionó el cuidado. No hubo un ángel que paralizara a los soldados de Herodes: hubo un aviso a tiempo y un hombre que se levantó de noche a obedecer. Elohim (Dios) muchas veces no quita el peligro. Te avisa, y espera que te muevas. Y el aviso vino sin explicaciones ni plazos: huí, y quedate allá hasta que yo te diga.
Si hay algo que sabés que tenés que dejar, o un lugar del que tenés que salir, y lo estás demorando, hoy es el día. Yosef (José) no esperó la mañana.


