Devocional diario

25 de agosto

Fe del tamaño de una mostaza

Yahshúa (Jesús) les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
Mathyahu (Mateo) 17:20

Bajando del monte, Yahshúa (Jesús) y los tres discípulos que lo acompañaban se reunieron con los demás, y ahí los esperaba una gran multitud. Entre la gente había un hombre que se arrodilló delante de Él y pidió misericordia por su hijo, que era lunático y padecía muchísimo, porque muchas veces caía en el fuego y muchas en el agua. «Lunático», por definición, es alguien con cambios bruscos de humor, que en ciertos momentos se comporta como si fuera loco. Ese padre había ido primero a pedirles oración a los discípulos, y ellos no lo pudieron sanar.

Al oír eso, Yahshúa (Jesús) habló con dureza —oh generación incrédula y perversa, ¿hasta cuándo he de estar con vosotros?— y mandó que se lo trajeran. Reprendió al demonio y el muchacho quedó sano desde aquella hora. Después, a solas, los discípulos preguntaron lo que les quemaba: por qué ellos no habían podido echarlo fuera. La respuesta trajo dos principios. El primero, que les faltó fe, y que con fe como un grano de mostaza se le dice a un monte que se pase de aquí allá y se pasa. El segundo, que cierto género no sale sino con oración y ayuno, porque ahí se obtiene la revelación y la fortaleza espiritual necesarias.

Fijate que la medida no es el tamaño de tu fe sino que esté viva. Un grano de mostaza no impresiona a nadie. Y fijate lo otro: hay batallas que no se ganan improvisando el mismo día. Si en tu casa hay algo que ya intentaste varias veces con una oración de paso y sigue igual, tal vez no te faltan palabras: te falta apartar tiempo.

Elegí hoy una de esas cosas y ponele fecha de ayuno esta semana. Una comida, un día, lo que puedas sostener.

Este devocional sale deMateo 17