Devocional diario

26 de julio

Esto es el dedo de YAHWEH (Jehová)

Entonces los magos dijeron al faraón: Esto es el dedo de YAHWEH (Jehová).
Shemot (Éxodo) 8:19

La cuarta maravilla y tercera plaga fue la de los piojos, y esta vez no hubo un dios piojo al que apuntar: los egipcios no veneraron ninguno. La humillación fue contra los magos egipcios en general, que fueron incapaces de replicar el milagro y tampoco pudieron proteger a sus súbditos de la infestación. Además iba dirigida contra IMHOTEP, el dios de la curación medicinal, muy aclamado cuando ocurrían este tipo de enfermedades; IMHOTEP había sido médico y fue divinizado por sus escritos de medicina y magia, y es considerado el primer arquitecto cuyo nombre nos ha llegado y uno de los primeros médicos de la historia.

Y ahí pasa algo que vale anotar: los magos son los primeros que se rinden ante el poder de YAHWEH (Jehová). No el faraón, no los sacerdotes, no el pueblo. Los que estaban en el negocio de imitar el poder fueron los que primero reconocieron de dónde venía, y lo dijeron en una frase corta: esto es el dedo de YAHWEH (Jehová). No es una conversión, es una constatación técnica. El que copia sabe mejor que nadie cuándo dejó de poder copiar. El estudio agrega otro dato: las tres primeras maravillas las experimentaron todos, israelitas incluidos; de acá en adelante las siete últimas afligen solamente a los egipcios.

Fijate dónde te deja eso. Hay gente muy cerca de las cosas de Elohim (Dios) que las ve antes que los demás y sin embargo no se mueve: reconocer no es rendirse. Los magos dijeron la frase correcta y siguieron sirviendo al faraón.

Hoy preguntate si hay algo que ya reconociste hace tiempo y todavía no obedeciste. Dejá de reconocerlo y hacelo, aunque sea el primer paso.

Este devocional sale deLas 11 maravillas y las 10 plagas de Egipto