Devocional diario

27 de diciembre

Sellaron la piedra por nada

Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis. Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.
Mathyahu (Mateo) 27:65-66

La intriga de los religiosos no terminó con la sepultura. Habían oído que Yahshúa (Jesús) dijo, viviendo aún, que después de tres días resucitaría, y al día siguiente fueron a Pilato para tomar medidas preventivas. Le pidieron que asegurara el sepulcro hasta el tercer día, no fuera que los discípulos vinieran de noche a hurtar el cuerpo y dijeran al pueblo que había resucitado. «Y será el postrer error peor que el primero», argumentaron.

Pilato estuvo de acuerdo y colaboró con el plan: ahí tenéis una guardia, id, aseguradlo como sabéis. Entonces fueron, sellaron la piedra y pusieron la guardia. Fijate la ironía del detalle: los que decían que Yahshúa (Jesús) era un engañador tomaron sus palabras más en serio que sus propios discípulos. Recordaban la fecha exacta. Organizaron un operativo por algo en lo que aseguraban no creer.

Pero ninguna roca, por grande que fuera, ni ejército alguno, por numeroso que fuera, podía detener el poder de la resurrección de Yahshúa (Jesús). Y el plan les salió al revés: la guardia romana terminó sirviendo como testigo de la validez de la resurrección del Señor, aunque después los religiosos trataran de tapar la verdad. El sello y los soldados que pusieron para desmentirla son hoy parte de la prueba. Los que quisieron silenciarla terminaron dejando el mejor registro de que la tumba estaba cerrada y vigilada.

Eso conviene tenerlo presente cuando alguien te dice que la fe no aguanta el escrutinio. Elohim (Dios) no se pone nervioso con las medidas de seguridad de nadie. Si estás peleando contra algo que parece imposible de mover, dejá de medir la piedra: pedile a Él y esperá el tercer día. Y mientras esperás, no lo ayudes con trampas.

Este devocional sale deMateo 27