Devocional diario
28 de enero
El que preparó el camino
El capítulo tres de Mathyahu (Mateo) cambia de protagonista. Después de la genealogía y del nacimiento, el relato se corre hacia un hombre que no es el Mesías y que aun así ocupa un capítulo entero: Yojanan (Juan) el Bautista. Lo que viene es el estudio del rol que él jugó en la venida del Mesías, contado con el mismo cuidado con que se cuenta a un protagonista.
Vale detenerse en eso antes de entrar en los detalles. La Escritura le dedica ese espacio a alguien cuyo trabajo entero consistía en preparar el trabajo de otro. No fundó nada que llevara su nombre, no dejó escritos, y su ministerio empezó a apagarse justo cuando empezaba el de Yahshúa (Jesús). Él mismo lo dijo sin queja: era el que venía delante, no el que venía. Sin embargo, sin ese capítulo, el que sigue no se entiende.
Ahí hay algo que a nosotros nos cuesta. Casi todo lo que valoramos tiene que ver con ser el que llega, el que cierra, el que aparece en la foto. Los papeles de preparación, el que sostiene, el que enseña a los chicos, el que abre el salón, el que corrige lo que otro va a firmar, se viven como etapas provisorias hacia algo mejor. Para Elohim (Dios) no son la antesala del propósito. Son el propósito, y Él les dedica capítulos enteros de su libro, con nombre, familia y domicilio.
Estos días vamos a ver de dónde salió este hombre, por qué terminó en el desierto y qué respondió cuando le preguntaron quién era. Empezá con una pregunta para vos: ¿estás dispuesto a que tu parte sea preparar algo que otro va a terminar, y a que se lo agradezcan a él?


