Devocional diario

28 de octubre

¿Hay algo que no podás hacer?

Si eres débil en el día de angustia, tu fuerza es limitada.
Mishlei (Proverbios) 24:10

Jim terminó la escuela superior con un promedio de .427 en el bate, al frente de su equipo de carreras y corriendo en el equipo de balompié para las semifinales del estado. Después llegó a ser lanzador de los Yankees de Nueva York. Para cualquier atleta sería un logro extraordinario; en su caso es casi increíble, porque Jim nació sin su mano derecha.

Un día, después de un juego, se le acercó en el club un niño que apenas tenía parte de dos dedos en una mano. Le dijo que en el campamento lo llamaban «Basura» y le preguntó si a él también se habían burlado. Jim le contestó que sí, que los muchachos solían decirle que su mano parecía un pie. Y después le hizo la pregunta que importaba: «¿Hay algo que no puedas hacer?». El niño dijo que no. «Bueno, yo también lo creo», le respondió Jim.

Fijate que la conversación no fue sobre la mano. Fue sobre la lista que uno se arma de lo que no puede. Casi todos tenemos una y casi nunca la revisamos: no sirvo para hablar en público, nunca voy a poder estudiar, con mi carácter no hay arreglo, a mi edad ya no. Algunas de esas cosas son ciertas. La mayoría son prestadas: las dijo alguien alguna vez, las repetimos y quedaron ahí como si fueran un diagnóstico médico. Jim tenía un motivo real para armar la suya, y no la armó.

La adversidad resquebraja a unos y a otros los hace romper récords. Lo que otros ven como una limitación lo es solamente si vos lo creés; Elohim (Dios) no te ve limitado. Escribí hoy una cosa de tu lista de imposibles y dá el paso más chico que se te ocurra hacia ella. Uno.

Este devocional sale deLos pañales de ayer