Devocional diario

28 de agosto

Él va por la que falta

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
Mathyahu (Mateo) 18:12-14

Yahshúa (Jesús) lo puso como pregunta: si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? Y si la encuentra, se regocija más por aquélla que por las noventa y nueve que no se descarriaron. Así, no es la voluntad del Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeños.

Eso describe el corazón de YAHWEH (Jehová), que está deseoso de la salvación de todos, aun de las ovejas que se le han perdido, porque Él es lento para la ira y grande en misericordia. Y esa frase no es un eslogan suelto: aparece cuando Él mismo se describe ante Moisés, la repiten los Tehillim (Salmos), la usa Yoel (Joel) para llamar al arrepentimiento y la retoma Mijah (Miqueas). No significa que no vaya a hacer justicia. Significa el orden en que actúa: primero extiende su misericordia y da otra oportunidad a los que se descarriaron, pero al final espera que todas sus ovejas regresen al redil.

Y fijate lo que hace después: voltea el argumento. Todo el resto del mensaje enseña cómo tienen que perdonar sus discípulos a los que los ofendieron. Ese giro te toca de lleno. Es fácil celebrar que Él salga a buscarnos cuando la oveja perdida somos nosotros. Cuando el que se descarrió es el que te falló, de golpe preferimos la aritmética: noventa y nueve están bien, uno se lo buscó. No podés pedir para vos la búsqueda por los montes y para el otro la cuenta cerrada.

Pensá hoy en la persona que dejaste por perdida y hacé el primer movimiento: un mensaje, una llamada, tu nombre otra vez disponible para ella.

Este devocional sale deMateo 18