Devocional diario

29 de enero

Un hijo con misión desde el vientre

Y vino temor sobre todos los que vivían a su alrededor; y todas estas cosas se comentaban en toda la región montañosa de Judea. Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Qué, pues, llegará a ser este niño? Porque la mano de YAHWEH (Jehová) ciertamente estaba con él.
Lucas 1:65-66

El nombre de Juan en hebreo es Yojanan, y significa «favor o gracia de YAHWEH (Jehová)». Fue el hijo único de un sacerdote llamado Zejaryah (Zacarías), y su nacimiento fue un milagro: su madre, Elisabet, era estéril, y los dos eran de edad avanzada. A Zejaryah (Zacarías) le costó creer el anuncio, y el ángel que se le apareció junto al altar del incienso no le habló sólo del hijo, sino de la misión: iría delante de Él en el espíritu y poder de Elías, haría volver a muchos hijos de Israel, y prepararía para YAHWEH (Jehová) un pueblo bien dispuesto.

El día de la circuncisión, su padre fue lleno del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) y confirmó lo mismo en profecía: ese niño sería llamado profeta del Altísimo e iría delante de YAHWEH (Jehová) para preparar sus caminos, para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación por el perdón de sus pecados. Fijate que el propósito quedó dicho antes de que el chico pudiera opinar. Y las señales lo acompañaron: el embarazo a edad avanzada de una mujer estéril toda su vida, el ángel en el Lugar Santo, la voz del padre perdida y devuelta el día justo.

Todo eso sirvió de testimonio a muchos, y la gente de la región montañosa de Judea guardaba las cosas en el corazón preguntándose qué llegaría a ser ese niño. Es la pregunta que se hace cualquiera que ve crecer a un hijo. Y la respuesta no la puso el padre, ni el apellido sacerdotal: la puso Elohim (Dios).

Si estás criando, dejá hoy de discutir con lo que vos querés que tu hijo sea y pedí ver para qué lo hizo Él. Después acompañalo hacia eso.

Este devocional sale deMateo 3