Devocional diario

30 de octubre

Este día lo hizo Él

Este es el día que el Señor ha hecho; regocijémonos y alegrémonos en él.
Tehillim (Salmo) 118:24

Un hombre estaba pagando su compra en una tienda de provisiones y el empleado lo despidió con un alegre «¡que tenga muy buen día!». El hombre explotó en ira: gritó que ese era uno de los peores días de su vida y preguntó cómo iba a tener muy buen día. Y salió de la tienda estallando en cólera. El que estaba detrás en la fila entendió la frustración, porque también había tenido días malos sobre los que no tenía ningún control.

La salida que encontró no fue fingir optimismo. Fue acordarse de una línea: este es el día que el Señor ha hecho. Todos los días los hizo Él, incluidos los difíciles. Y si Él los hizo, tiene control sobre todo lo que pasa dentro de ellos, hasta las cosas duras que van a pasar hoy. Los acontecimientos pasaron por su sabiduría y su amor, y son oportunidades de crecer en la fe. Para siempre es su misericordia; el Señor está a mi favor, no temeré.

Fijate la diferencia con el positivismo. Nadie te está pidiendo que digas que todo está bien cuando no está bien. Lo que cambia no es el día: es de quién es. Y eso te saca de una pelea que no podés ganar, la de controlar lo que va a pasar, para meterte en una que sí, la de decidir qué hacés con lo que pase. Eso último está entero en tus manos.

Por eso el hombre del relato empezó a contestar distinto: «no tengo control sobre eso, pero doy gracias por lo que sea que suceda». Hoy, antes de salir de tu casa, decí en voz alta que este día lo hizo Él. Y después salí a vivirlo.

Este devocional sale deLos pañales de ayer