Devocional diario

30 de diciembre

La duda no viene de los hechos

Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Yahshúa (Jesús) les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.
Mathyahu (Mateo) 28:16-17

Los discípulos no fueron los únicos en recibir las noticias. Mientras las mujeres iban camino a avisarles, unos de la guardia fueron a la ciudad y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Es curioso que los soldados romanos buscaran primero a los religiosos en lugar de ir a reportarse con sus autoridades; tal vez por ser un tema religioso, o tal vez su intención era otra.

La reunión terminó como se podía esperar. Los ancianos tuvieron consejo, dieron mucho dinero a los soldados y les armaron la versión: digan que sus discípulos vinieron de noche y lo hurtaron mientras ustedes dormían. Si el gobernador lo oyere, nosotros le persuadiremos y os pondremos a salvo. Los soldados tomaron el dinero e hicieron como se les había instruido, y ese dicho se divulgó desde entonces.

Frenaron el testimonio, pero no lo detuvieron: se transmitió igual por medio de los discípulos, que no lo vieron en Jerusalén sino en Galilea, tal como el Señor les había dicho. Los once subieron al monte que Él les había ordenado, lo vieron y lo adoraron, «pero algunos dudaban». Es interesante que la duda persistiera con Él enfrente. Tal vez porque su cuerpo estaba distinto, pero en realidad esa no es excusa: la duda muchas veces viene del corazón y no de los hechos. Estaban en el monte correcto, por obediencia, y dudaban ahí mismo.

Ese es el punto que incomoda. Shaul (Pablo) dice que si no creemos en la resurrección de los muertos, vana es nuestra fe. Si estás dudando, dejá de buscar una prueba más y revisá qué te conviene no creer. Decíselo a Él hoy, con esas palabras.

Este devocional sale deMateo 28