Devocional diario

30 de junio

Lo que sale de tu boca

Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.
Mishlei (Proverbios) 18:21

¿Cómo se sabe si una persona es de YAHWEH (Jehová) o no? Yahshúa (Jesús) responde con una imagen del campo: o hacés el árbol bueno y su fruto bueno, o el árbol malo y su fruto malo, porque por el fruto se conoce el árbol. No se juzga por la etiqueta ni por el discurso: se juzga por lo que produce. Y agrega un segundo indicador, más rápido de verificar: lo que sale por la boca, porque de la abundancia del corazón habla la boca.

El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón, y el malo saca malas del mal tesoro. Es decir: la boca no inventa, administra. Lo que decís cuando estás cansado, cuando te contradicen, cuando manejás y alguien te cierra el paso, no es un desliz sin importancia: es un informe de lo que hay guardado adentro. Por eso Yahshúa (Jesús) le puso peso a las palabras, hasta a las ociosas, y dijo que de toda palabra ociosa daremos cuenta en el día del juicio, porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado.

Y no es sólo cuestión del juicio final. Muerte y vida están en poder de la lengua, dice el proverbio. Las palabras tienen efecto acá y ahora: pueden destruir con maldiciones o edificar con bendiciones, en tu casa, con tus hijos, con la gente con la que trabajás. Yaakov (Santiago) le dedica un capítulo entero a la lengua por esa razón. El mes empezó mirando una boca fuera de control como señal de amargura; termina en el mismo lugar, pero visto desde la raíz.

Hoy elegí una persona y decile algo que edifique. Con nombre, en la cara, hoy.

Este devocional sale deMateo 12