Devocional diario

4 de octubre

Hojas que no dan fruto

Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?
Mathyahu (Mateo) 21:18-20

Al día siguiente, 11 de Nisán, Yahshúa (Jesús) volvía a Jerusalén desde Betania, donde se hospedaba, y pasó por el Monte de los Olivos. Tuvo hambre, vio una higuera cerca del camino y no halló en ella sino hojas. La maldijo y el árbol se secó ahí mismo. Los discípulos quedaron pasmados con la rapidez de lo que vieron.

Siendo la Pascua, era primavera: no era tiempo de cosechar higos. Y aun así el Señor esperaba fruto de ese árbol. La higuera tenía todo el aspecto de estar dando: hojas abundantes, verde, llamativa desde el camino. Lo que no tenía era lo único que se le pedía. La lección es directa: YAHWEH (Jehová) espera fruto de nuestra vida, y cuando no lo hay, lo más probable es que la vida espiritual se vuelva tan seca como ese árbol.

Aplicalo sin rodeos. Hoja es todo lo que se ve: la asistencia, el vocabulario, los versículos que sabés de memoria, la opinión correcta sobre cada tema. Fruto es lo que Él pidió y se nota en cómo tratás a tu esposa, a tus hijos, al que te debe plata. El fruto que menciona GalutYah (Gálatas) 5 no se declara, se comprueba: amor, paciencia, dominio propio. Y el examen no lo tomás vos, lo toma el que convive con vos. Una higuera no decide si está dando: se le acerca alguien con hambre y ahí se sabe.

Yahshúa (Jesús) no espera que seas perfecto, pero sí que des buenos frutos, sobre todo cuando te los pidió. Elegí uno de esa lista, el que más te cuesta, y ponelo en práctica hoy con la persona más difícil que tenés cerca. Una vez alcanza para empezar.

Este devocional sale deMateo 21