Devocional diario
7 de marzo
Shalom es más que no pelear
Dichosos…los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de YAHWEH (Jehová).
En español, paz es sobre todo ausencia de conflicto: si no hay pelea, hay paz. En hebreo el concepto es mucho más ancho. Shalom implica bienestar integral, en todos los planos de la vida: el cuerpo, la casa, el trabajo, la relación con Elohim (Dios). No es que no falte el grito; es que no falte nada.
Con esa definición se entiende por qué la Escritura ata la paz a la obediencia. Tehillim (Salmo) 119:165 dice que mucha paz tienen los que aman la ley de YAHWEH (Jehová) y que nada los hace tropezar. Yeshayah (Isaías) 32:17 lo dice desde el otro lado: la obra de la justicia será paz, y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre. La justicia y la paz van juntas; no vienen por separado.
Yeshayah (Isaías) también explica por qué tanta gente no la encuentra: «Camino de paz no conocen, y no hay justicia en sus senderos; han torcido a su favor las sendas». Ahí está la clave, en torcer las sendas a favor propio. La casa donde cada uno tuerce las reglas para su conveniencia no tiene paz, aunque nadie levante la voz. Y hay un lamento del mismo profeta que lo dice con dolor: si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos, tu paz habría sido como un río y tu justicia como las olas del mar. La paz estaba disponible; lo que faltó fue atender.
Y el mandato no es sólo tenerla: es buscarla y seguirla, ir detrás de ella. Elegí hoy la conversación que venís esquivando y andá a procurar paz ahí, haciendo las cosas como Él manda. A los que la procuran se les llama hijos de YAHWEH (Jehová), porque actúan como Él actúa.


