Devocional diario

8 de enero

Elohim (Dios) con nosotros

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por Elohim (Dios) por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Immanu'El (Emmanuel), que traducido es: Elohim (Dios) con nosotros.
Mathyahu (Mateo) 1:22-23

Mathyahu (Mateo) conecta la concepción de Miryam (María) con una profecía de Yeshayah (Isaías). En su contexto original, esa palabra fue una señal que YAHWEH (Jehová) le ofreció al rey Acaz, y el rey la rechazó diciendo que no quería tentar a Elohim (Dios). Aun así la señal fue dada: la casa de David la recibió sin haberla pedido. Mathyahu (Mateo) notó que la profecía tenía doble cumplimiento, uno en el tiempo de Yeshayah (Isaías) y el definitivo en Yahshúa (Jesús).

El nombre anunciado es Immanu'El, y significa «Elohim (Dios) con nosotros». Al niño nadie lo llamó así en la vida diaria; el nombre que le fue revelado a Yosef (José) fue otro, y con ése lo conoció todo el mundo. Pero Immanu'El no describía cómo lo iban a llamar, sino qué venía a hacer, y eso sí lo cumplió entero.

Detenete en la fuerza de esa palabra. No dice Elohim (Dios) sobre nosotros, vigilando de lejos. No dice Elohim (Dios) contra nosotros, midiendo la falta. Dice con nosotros: adentro de la historia, en la casa, en el trabajo, en la enfermedad, en la noche larga en que nadie más está despierto. Un Elohim (Dios) que se mete en el barro de lo humano y no lo mira desde afuera.

Yosef (José) recibió a Miryam (María) apenas entendió eso, y no pidió más pruebas ni más tiempo para pensarlo. Le alcanzó con saber que Elohim (Dios) estaba metido en el asunto. Recibí vos también hoy esa verdad: no estás resolviendo tu vida a solas ni cargando lo que cargás sin testigo. Si Él quiso llamarse «con nosotros», es porque se propuso quedarse.

Este devocional sale deMateo 1