Devocional diario

8 de octubre

La piedra que no encajaba

Yahshúa (Jesús) les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
Mathyahu (Mateo) 21:42

Por si la parábola no había quedado clara, Yahshúa (Jesús) agregó una imagen más, tomada del Tehillim (Salmo) 118, que forma parte de los Tehillim (Salmos) Halel que los israelitas cantaban en las fiestas: la piedra que desecharon los edificadores vino a ser cabeza del ángulo. Después sacó la conclusión de las dos parábolas del capítulo: el reino de YAHWEH (Jehová) sería quitado y dado a gente que produjera sus frutos.

Mathyahu (Mateo) anota que los principales sacerdotes y los fariseos entendieron perfectamente que hablaba de ellos. No hubo confusión teológica; hubo una decisión. En vez de arrepentirse, buscaron cómo echarle mano, y lo único que los frenó fue el pueblo, que lo tenía por profeta. Quien lo rechazó no fue la gente común, sino la institución religiosa, que no buscaba la voluntad de YAHWEH (Jehová) sino cuidar sus propios intereses.

Detenete en el oficio de los que descartaron la piedra: eran edificadores. Sabían de piedras, era su trabajo, y aun así la tiraron al montón porque no encajaba con el plano que traían. Vos también tenés un plano de cómo debería ser tu vida, tu familia, tu servicio. Y hay cosas que Elohim (Dios) te puso delante y descartaste porque no cuadraban: una persona, un trabajo más chico, una corrección que te hicieron, una espera. No las tiraste por maldad: las tiraste con criterio, midiendo, como corresponde a un edificador. Ahí está lo serio del asunto: el oficio no te salva de descartar lo principal.

Entender no alcanza. Los religiosos entendieron y siguieron igual. Volvé a mirar hoy una cosa que descartaste por no encajar en tu plan, y preguntale a Él si no era justamente la que iba en la esquina.

Este devocional sale deMateo 21