Devocional diario
8 de marzo
Cuando te cueste hacer lo justo
Dichosos…los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Fijate que no habla de cualquier persecución. Habla de la que viene por causa de la justicia: por hacer lo justo a los ojos de YAHWEH (Jehová). No es el conflicto que uno se busca por imprudente ni el problema que uno se gana por necio. Es el costo de obedecer.
Y ese costo existe. Si obramos como Él manda, es probable que la gente critique. Yahshúa (Jesús) lo dijo sin pintar nada de color de rosa: si a Él lo persiguieron, también perseguirán a los suyos, y todo eso lo harán por causa de su nombre, porque no conocen al que lo envió. Ligada a la persecución va la calumnia: dirán toda clase de mal, mintiendo. Elohim (Dios) no adorna la realidad para que nos sintamos bien; habla con la verdad.
Lo que cambia no es el costo, es el marco. Shaul (Pablo) lo mide así: esta aflicción leve y pasajera produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación. Y cuando Yahshúa (Jesús) oró, no pidió que nos saquen del mundo; pidió que nos guarden del maligno mientras seguimos acá. Con quien hay que quedar bien es con YAHWEH (Jehová), no con los hombres. Y Shaul (Pablo) hizo la lista completa de lo que no puede separarnos de su amor: ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo. La persecución no quedó afuera de esa lista.
El peligro real no es la crítica: es que la crítica te separe de Él. Si esta semana te salió caro hacer lo correcto en el trabajo o en la familia, llevalo a la oración y seguí, sin esconderlo y sin cobrárselo a nadie.


