Devocional diario
8 de mayo
Con quién se sienta a comer
Al oír esto Yahshúa (Jesús), les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
En este capítulo Mathyahu (Mateo) cuenta su propio encuentro con Yahshúa (Jesús), y lo cuenta sin defenderse. Estaba sentado al banco de los tributos públicos cuando lo escuchó decirle «seguime», y se levantó y lo siguió. Era recaudador de impuestos, de los que se conocían como publicanos: odiados por la población local, considerados traidores por trabajar en favor de los romanos, y con un puesto susceptible a la corrupción, porque muchos cobraban de más para enriquecerse. Que Yahshúa (Jesús) llamara a uno de ellos sorprendió a varios.
Después del llamado, da la impresión de que todos fueron a comer a casa de Mathyahu (Mateo), y él invitó a gente conocida suya, probablemente para que oyeran el mensaje. Los fariseos preguntaron a los discípulos por qué su Maestro comía con publicanos y pecadores. Compartir con ellos no lo hizo actuar como ellos: siguió siendo justo y perfecto. Pero en lugar de juzgar a los perdidos les extendió la mano, y a los religiosos les contestó con un versículo de Hoshea (Oseas): misericordia quiero, y no sacrificio. Ellos cumplían los rituales con el corazón lejos de YAHWEH (Jehová), y juzgaban sin notar que también necesitaban ayuda. No hay justo, ni aun uno.
Esto se juega en cosas chicas. En a quién invitás a tu casa, en a quién le hablás en el trabajo, en qué cara ponés cuando llega a la congregación alguien con una historia pesada. Es más cómodo el sacrificio que la misericordia: el sacrificio se programa, la misericordia incomoda. Fijate también a quién le hablaron los fariseos. No fueron a Él con la pregunta: se la hicieron a los discípulos. Ése es el otro rasgo del juicio religioso, que se comenta por lo bajo y con quien no puede responder.
Invitá esta semana a comer a una persona que tu círculo no invitaría. Empezá por mandarle hoy el mensaje.


