Evangelio de Mateo

Introducción al Evangelio de Mateo

7 min de lectura Nueva Generación Proyecto Vida

Iniciamos el estudio del Evangelio según Mathyahu (Mateo). Es uno de los cuatro evangelios que narran la vida y el ministerio de Yahshúa (Jesús). La palabra «evangelio» significa literalmente «buenas nuevas», y la buena noticia es que hay salvación a través de Yahshúa (1 Corintios 15:1-4).

Los cuatro evangelios

Cada evangelio presenta una perspectiva particular.

Mathyahu (Mateo)

Fue escrito para los judíos, con el fin de evidenciar que Yahshúa (Jesús) era el tan esperado Mesías, anticipado en las profecías bíblicas. Mathyahu (Mateo) cita el Antiguo Pacto —la Biblia hebrea, el Tanaj— más que ningún otro evangelio: 61 referencias, frente a 31 en Yojanan Mordejai (Marcos), 26 en Lucas y 16 en Yojanan (Juan).

Otro dato interesante es que se cree que fue escrito en hebreo, a diferencia de los otros, escritos en griego, que era el idioma «internacional» de ese tiempo.

Yojanan Mordejai (Marcos)

Es el evangelio más corto y conciso. Según la tradición, lo escribió Yojanan Mordejai (Juan Marcos), el primo de Bernabé (Colosenses 4:10; MaAseh Shlechim (Hechos) 15:37), como un resumen de las enseñanzas de Yahshúa (Jesús) tal como él las escuchó de Kefa (Pedro).

Lucas

Es el evangelio para los gentiles. Lo escribió Lucas, un médico que acompañó a Shaul (Pablo) en sus viajes misioneros. Él es el único escritor no judío o israelita de toda la Biblia. Lucas no conoció a Yahshúa (Jesús) en persona, pero traslada el testimonio de muchos que sí le conocieron y fueron testigos de sus milagros (Lucas 1:1-4).

Yojanan (Juan)

También estaba dirigido a los judíos, pero su objetivo es probar que Yahshúa (Jesús) es el hijo de YAHWEH (Yojanan (Juan) 1:1). Al final del libro, Yojanan (Juan) explica con claridad el propósito de su testimonio.

Yojanan (Juan) 20:31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Yahshúa (Jesús) es el Mesías, el Hijo de Elohim (Dios), y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

En esta ocasión nos enfocaremos en el Evangelio según Mathyahu (Mateo). Pero antes de entrar en el texto, conozcamos quién era él.

Quién era Mathyahu (Mateo)

Mathyahu (Mateo) fue uno de los doce discípulos más cercanos de Yahshúa (Jesús). La mayoría de ellos era gente sencilla, muchos pescadores de Galilea; pero Mathyahu (Mateo) venía de un trasfondo muy distinto: era un recaudador de impuestos.

Mathyahu (Mateo) 9:9 Pasando Yahshúa (Jesús) de allí, vio a un hombre llamado Mathyahu (Mateo), que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

Como política del imperio, los romanos contrataban a gente local para recaudar los tributos. A estos recaudadores se les llamaba «publicanos».

Los publicanos eran odiados por la población, que los consideraba traidores por trabajar en favor de los «invasores romanos». No sólo eso: era un puesto que se prestaba a la corrupción. De hecho, algunos pagaban por obtenerlo, ya que con esa autoridad podían extorsionar más dinero a la población y así enriquecerse.

Mathyahu (Mateo), también conocido como Leví (Lucas 5:27), era uno de estos publicanos. Muchos se sorprendieron cuando Yahshúa (Jesús) lo escogió para que le siguiera. También les confundía que Yahshúa (Jesús) hablara con gente que tenía fama de pecadora. Esto fue lo que respondió cuando se lo cuestionaron.

Mathyahu (Mateo) 9:10-13 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Yahshúa (Jesús) y sus discípulos. Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Al oír esto Yahshúa (Jesús), les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Misericordia quiero, y no sacrificio

Yahshúa (Jesús) estaba citando un versículo del profeta Hoshea (Oseas).

Hoshea (Oseas) 6:6 Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Elohim (Dios) más que holocaustos.

En el tiempo de Yahshúa (Jesús) el pueblo cumplía con los rituales religiosos, pero sus corazones estaban alejados de YAHWEH (Jehová). Muchos iban al Templo a ofrecer sacrificios, pero cada uno vivía como quería en su casa. Eso no es compatible con lo que YAHWEH (Jehová) pide de su pueblo.

¿Qué es lo que YAHWEH (Jehová) quiere y espera de su pueblo? El profeta Mijah (Miqueas) lo explica con claridad.

Mijah (Miqueas) 6:6-8 ¿Con qué me presentaré ante YAHWEH (Jehová), y adoraré al Elohim (Dios) Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará YAHWEH (Jehová) de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide YAHWEH (Jehová) de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Elohim (Dios).
  • Hacer justicia: obedecer el orden de Elohim (Dios) y guardar sus mandamientos.
  • Amar misericordia: tener compasión de aquel que falla. Sabemos que todos fallamos, pero también podemos tener la oportunidad de ser restaurados.
  • Humillarse ante Elohim (Dios): reconocer que YAHWEH (Jehová) es el Soberano de nuestras vidas, y estar dispuesto a hacer su voluntad.

El ejemplo de Zakai (Zaqueo)

Mathyahu (Mateo) no fue el único publicano con quien Yahshúa (Jesús) tuvo contacto. Otro ejemplo notable fue Zakai (Zaqueo).

Lucas 19:1-10 Habiendo entrado Yahshúa (Jesús) en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zakai (Zaqueo), que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Yahshúa (Jesús); pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Yahshúa (Jesús) llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zakai (Zaqueo), date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zakai (Zaqueo), puesto en pie, dijo a Elohim (Dios): He aquí, Elohim (Dios), la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Yahshúa (Jesús) le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Avraham (Abraham). Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Noten que Zakai (Zaqueo) buscó a Yahshúa (Jesús). No sólo manifestó «curiosidad» por el Maestro: mostró un arrepentimiento genuino. No estaba solamente arrepentido de la corrupción en la que había participado, sino dispuesto a dejar de robar y también a restituir a los que había damnificado (Vayikra (Levítico) 6:1-5).

La vida de Mathyahu (Mateo)

Aparte de su llamado, no se sabe mucho acerca de la vida de Mathyahu (Mateo). Sólo se le menciona como uno de los doce discípulos cercanos a Yahshúa (Mathyahu (Mateo) 10:3; Yojanan Mordejai (Marcos) 3:18; Lucas 6:15; MaAseh Shlechim (Hechos) 1:13).

Su nombre en hebreo significa «regalo de YAHWEH (Jehová)». Y ciertamente él fue un regalo para todo creyente, pues nos dejó el testimonio de todo lo que vio en el tiempo en que siguió a Yahshúa (Jesús), desde una perspectiva única.

Yahshúa (Jesús), el Mesías

Como mencionamos antes, el enfoque del Evangelio de Mathyahu (Mateo) está en probar a los judíos que Yahshúa (Jesús) es el Mesías. Por esa razón el autor comienza con la genealogía de Yahshúa (Jesús), describiéndolo como «hijo de David», linaje del cual está profetizado que vendrá el Mesías (Shemuel Bet (2 Samuel) 7:11-16; Yeshayah (Isaías) 9:6-7; Bereshit (Génesis) 49:10).

La mención de Yahshúa (Jesús) como Mesías «hijo de David» (heb. Mashiaj ben David) aparece nueve veces en este evangelio. Por otro lado, Mathyahu (Mateo) llegó a entender que Yahshúa (Jesús) primero debía presentarse como el que, según la tradición hebrea, es el «Mesías Sufriente».

En el Antiguo Testamento (heb. Tanaj) se encuentran profecías sobre el «Mesías Rey» —el Mesías hijo de David, heb. Mashiaj ben David—, pero también sobre el «Mesías Sufriente», conocido como «Mesías hijo de José» (heb. Mashiaj ben Yosef). Esta aparente contradicción ha intrigado a los comentaristas judíos, y por eso algunos han llegado a creer que vendrán dos o más mesías. Sin embargo, los evangelios y las cartas de Shaul (Pablo) nos ayudan a entender que no se trata de dos personas, sino de una sola: Yahshúa Ha Mashíaj (Jesucristo), pero en dos ocasiones. En su primera venida vino a morir como el Cordero de YAHWEH (Mesías Sufriente); en su segunda venida regresará a gobernar como el Rey de toda la Tierra (Mesías Rey).