Devocional diario
2 de febrero
Tu trato con la gente predica
La sección es corta y directa: en todo momento tenés que exhibir el carácter de Yahshúa (Jesús). Delante de tus empleados, de tus clientes y de tus proveedores sos un testimonio de YAHWEH (Jehová). Y el estudio enumera dónde se ve exactamente: en tu forma de tratar a las personas, en la manera como te conducís, en cómo resolvés los conflictos y en lo que sale de vos cuando estás bajo presión.
Fijate que no habla de lo que decís, sino de lo que hacés en cuatro situaciones concretas. Tres de ellas son rutina y la cuarta es la que desnuda a cualquiera. Bajo presión no se improvisa carácter: sale el que ya estaba puesto. Y el carácter no se entrena el día de la crisis, se entrena en los días comunes, cuando todavía no hay nada en juego. Por eso el estudio no te pide un discurso sobre la fe en el trabajo, te pide conducta verificable en el trato de todos los días, que es donde el carácter se ve sin que nadie tenga que explicarlo.
Eso pesa más de lo que parece, porque la gente que trabaja con vos no te lee la Biblia: te lee a vos. Un proveedor sabe si le pagás a tiempo. Un empleado sabe si levantás la voz cuando el día se complica. Un cliente sabe si cumplís lo que prometiste o si empezás a buscar excusas. Todo eso es información sobre qué clase de Elohim (Dios) decís servir, y se transmite sin que abras la boca.
No te olvides del dato con el que cierra la sección: sos hijo de YAHWEH (Jehová). Elegí hoy una sola de esas cuatro situaciones, la que sabés que se te desarma más rápido, y entrá ahí con esa identidad puesta.


