Evangelio de Mateo

Capítulo 1 de 28

Mateo 1

Genealogía de Yahshúa (Jesús).

9 min de lectura Parte 1 de 2Nueva Generación Proyecto Vida

Mathyahu (Mateo) inicia su evangelio con la genealogía de Yahshúa (Jesús).

Mathyahu (Mateo) 1:1 Libro de la genealogía de Yahshúa (Jesús), hijo de David, hijo de Avraham (Abraham).

El énfasis del autor está puesto en señalar dos puntos.

Hijo de Avraham (Abraham)

Yahshúa (Jesús) es un israelita, hijo de Avraham (Abraham); y a través de él vendrá la bendición a todas las naciones (Bereshit (Génesis) 12:1-3; GalutYah (Gálatas) 3:8,16).

Hijo de David

Yahshúa (Jesús) es un judío del linaje real, hijo de David.

Por qué importa la genealogía

En la cultura hebrea la genealogía es muy importante, no sólo por propósitos de herencia sino también de identidad y de propósito familiar. Esa importancia se refleja desde el primer libro de la Biblia. Bereshit (Génesis) comienza hablando de la genealogía de Adán y de Noé, señalando los linajes de toda la humanidad; pero a partir del capítulo 12 se enfoca en la genealogía de Avraham (Abraham), y va aclarando quiénes formarán parte del Pacto y quiénes no. Al final del libro, en la bendición a sus hijos, Jacob profetizó el destino de cada linaje y señaló que los reyes de Israel iban a salir de la línea de Judá, de la cual vendría también el Mesías.

Bereshit (Génesis) 49:10 No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos.

Nota: «Siloh» es una referencia poética del Mesías.

El primer rey israelita de la tribu de Judá fue David. Al final de su reinado, Elohim (Dios) le confirmó que los reyes de Israel vendrían de su linaje (Shemuel Bet (2 Samuel) 7:8-16).

Shemuel Bet (2 Samuel) 7:8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho YAHWEH TZEVAOT (Jehová de los Ejércitos): Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel.
Shemuel Bet (2 Samuel) 7:12-13,16 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino… Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.

Muchos han conectado esta profecía con Salomón, el hijo que heredó el trono de David, pero él no cumplió todos sus puntos. El cumplimiento completo será con Yahshúa (Jesús), descendiente de David, cuyo reino será establecido para siempre.

La genealogía de Yahshúa (Jesús)

Leamos la genealogía tal como la presentó Mathyahu (Mateo), y luego comentemos algunos puntos sobresalientes.

Mathyahu (Mateo) 1:1-16 Libro de la genealogía de Yahshúa (Jesús), hijo de David, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram. Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías. Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa. Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías. Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías. Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías. Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel. Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor. Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud. Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a Yosef (José), marido de Miryam (María), de la cual nació Yahshúa (Jesús), llamado el Cristo.

Versión hebrea

Mathyahu (Mateo) 1:2-16 Avraham fue el padre de Yitzjak, Yitzjak fue el padre de Ya'akov, Ya'akov fue el padre de Yahudáh y sus hermanos; Yahudáh fue el padre de Peretz y Zeraj (su madre fue Tamar), Peretz fue el padre de Hetzron, Hetzron fue el padre de Ram; Ram fue el padre de Amminadav, Amminadav fue el padre de Najshon, Najshon fue el padre de Salmon; Salmon fue el padre de Boaz (su madre fue Rajav), Boaz fue el padre de Oved (su madre fue Rut), Oved fue el padre de Yishai; Yishai fue el padre del rey David, David fue el padre de Shlomó (su madre fue la mujer de Uriyah); Shlomó fue el padre de Rejaveam, Rejaveam fue el padre de Aviyah, Aviyah fue el padre de Asa; Asa fue el padre de Yehoshafat, Yehoshafat fue el padre de Yoram, Yoram fue el padre de Uziyah; Uziyah fue el padre de Yotam, Yotam fue el padre de Ajaz, Ajaz fue el padre de Hizkiyah; Hizkiyah fue el padre de Menasheh, Menasheh fue el padre de Amón, Amón fue el padre de Yoshiyah; Yoshiyah fue el padre de Yejanyah (Koniyah, Yehoyajim) y sus hermanos, en el tiempo del exilio a Bavel. Después del exilio babilónico, Yejanyah fue el padre de Shealtiel, Shealtiel fue el padre de Zerubavel, Zerubavel fue el padre de Avihud, Avihud fue el padre de Avner, Avner fue el padre de Elyakim, Elyakim fue el padre de Azur; Azur fue el padre de Tzadok, Tzadok fue el padre de Yajin, Yajin fue el padre de Elijud; Elijud fue el padre de Eleazar, Eleazar fue el padre de Mattan, Mattan fue el padre de Ya'akov; Ya'akov fue el padre de Yosef, el esposo de Miryam, de quien nació Yahshúa (Jesús), quien fue llamado el Mashíaj.

En esta genealogía hay varios puntos importantes que Mathyahu (Mateo) quería dejar claros, pero que pueden perderse a primera vista. Veámoslos uno por uno.

La genealogía de Yosef (José)

No es de extrañar que Mathyahu (Mateo) mencione la genealogía de Yosef (José), ya que en la cultura hebrea el linaje lo determina el padre. Curiosamente, después aclara que Yahshúa (Jesús) no era el hijo biológico de Yosef (José).

Mathyahu (Mateo) 1:18 El nacimiento de Yahshúa (Jesús) fue así: Estando desposada Miryam (María) su madre con Yosef (José), antes que se juntasen, se halló que había concebido del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo).

Yosef (José) y Miryam (María) estaban desposados, es decir, ya se habían comprometido para casarse. En ese momento estaban en el tiempo de espera para la boda, que solía durar un año. Todavía no habían consumado el matrimonio, porque debían esperar hasta el día de la boda. Sin embargo, a los ojos de la ley se consideraba que ya estaban casados, habiendo firmado el compromiso matrimonial (heb. Ketubá). Si se rompía el compromiso, debían pasar por un proceso de divorcio.

Dado que todavía no se había consumado el matrimonio, es lógico que Yosef (José) sospechara de infidelidad cuando se enteró del embarazo de Miryam (María). Ante eso, ya estaba tomando decisiones sobre lo que debía hacer. Pero Elohim (Dios) envió un ángel a explicarle que Miryam (María) no le había fallado.

Mathyahu (Mateo) 1:19-20 Yosef (José) su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel de YAHWEH (Jehová) le apareció en sueños y le dijo: Yosef (José), hijo de David, no temas recibir a Miryam (María) tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) es.

Toda esta historia entre Yosef (José) y Miryam (María) no era información pública. Se mantuvo en secreto porque la gente lo tomaría a mal. Pero llegaría el momento en que se revelaría, y Mathyahu (Mateo) vio la importancia de sacar a luz la verdad para mostrar que Yahshúa (Jesús) era el Mesías y tenía derecho a ser rey por ser del linaje de David. Curiosamente, para hacerlo debía probar que Yahshúa (Jesús) NO tenía vínculo de sangre con Yosef (José). Eso lo explicaremos en el segundo punto.

El linaje real y la maldición de Jeconías

Luego de presentar la genealogía de Yosef (José), a quien el pueblo identificaba como padre de Yahshúa (Jesús), Mathyahu (Mateo) aclara que Yahshúa (Jesús) era hijo de Miryam (María) y no hijo biológico de Yosef (José). ¿Por qué entonces se detiene en Yosef (José)? La respuesta está vinculada a una profecía de los tiempos del exilio a Babilonia.

En esa genealogía se menciona a un rey llamado Jeconías.

Mathyahu (Mateo) 1:11-12 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel.

Jeconías fue el rey que recibió la «última advertencia» antes de que Elohim (Dios) entregara por completo a Judá en manos de los babilonios. El profeta Yirmeyah (Jeremías) le llevó esas últimas palabras (Yirmeyah (Jeremías) 22). Pero el último rey de Judá no atendió a Elohim (Dios), sino que siguió neciamente en su rebelión. El resultado no fue sólo el exilio a Babilonia y su muerte, sino también una maldición sobre su descendencia.

Yirmeyah (Jeremías) 22:30 Así ha dicho YAHWEH (Jehová): Escribid lo que sucederá a este hombre privado de descendencia, hombre a quien nada próspero sucederá en todos los días de su vida; porque ninguno de su descendencia logrará sentarse sobre el trono de David, ni reinar sobre Judá.

Yosef (José), padre adoptivo de Yahshúa (Jesús), venía de ese linaje. Por lo tanto, ni él ni sus hijos podían optar a ser considerados reyes en Israel.

Si Yosef (José) no está en el linaje del rey, ¿por qué Mathyahu (Mateo) se enfocó en él y no en el de Miryam (María), como lo hizo Lucas? Precisamente para aclarar este punto.

La gente que conocía a Yahshúa (Jesús) creía que él era hijo de Yosef (José), el carpintero. Pero era necesario aclarar que no lo era.

En la cultura bíblica, tener hijos fuera del matrimonio era una falta muy seria, y la pena del adulterio era la muerte. Sabiendo esto, Yosef (José) quiso proteger a Miryam (María).

Mathyahu (Mateo) 1:19 Yosef (José) su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Evidentemente Yosef (José) quería mucho a Miryam (María), pero lo más probable es que no le creyó la historia de la «inmaculada concepción». Por eso Adonay (Señor) envió un ángel a aclararle las cosas.

Mathyahu (Mateo) 1:20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel de Elohim (Dios) le apareció en sueños y le dijo: Yosef (José), hijo de David, no temas recibir a Miryam (María) tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) es.

Miryam (María) no había sido infiel a Yosef (José), ni había sido violada, como algunos dicen: concibió milagrosamente por el Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo). Hoy en día todavía hay mucha controversia sobre este punto, y seguramente en aquel tiempo también fue un «escándalo» cuando la verdad salió a luz. Pero Mathyahu (Mateo) se vio en la necesidad de explicarlo todo para aclarar que Yahshúa (Jesús) no era hijo de Yosef (José), sino hijo de Elohim (Dios) a través de Miryam (María). En el Evangelio de Lucas se presenta la genealogía de Yahshúa (Jesús) a través de Miryam (María), quien sí es de linaje real (Lucas 3:23-38).