6 min de lectura Parte 1 de 2Nueva Generación Proyecto Vida
Elección y misión de los discípulos (Mathyahu (Mateo) 10:1-15)
El capítulo nueve termina con una oración de Yahshúa (Jesús): «Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies» (Mathyahu (Mateo) 9:37-38). En el capítulo diez vemos al Señor escoger a esos obreros.
Los doce discípulos
Como vimos en el estudio del capítulo cuatro (Mathyahu (Mateo) 4:18-25: los primeros discípulos), en Israel los estudiantes no escogen a su maestro: es el rabino quien elige a sus discípulos. Yahshúa (Jesús) escogió a doce hombres para formar su círculo íntimo.
Mathyahu (Mateo) 10:2-4 Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mathyahu (Mateo) el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananista [o zelote], y Judas Iscariote, el que también le entregó.
Los mismos nombres en hebreo:
Mathyahu (Mateo) 10:2-4 Los nombres de los doce apóstoles son estos: Primero, Shimeon llamado Kefa, y Andri su hermano, Ya'akov Ben-Zavdai y Yojanan su hermano, Felipe y Bar-Talmai, Tóma y Mattityah el cobrador de impuestos, Ya'akov Bar-Jalfai y Taddai, Shimeon el Zealot, y Yahudáh de Keriot, el que le traicionó.
Yahshúa (Jesús) no escogió a personas religiosas ni estudiadas, sino a gente común de trasfondos muy variados: pescadores (Kefa (Pedro), Andri (Andrés), Ya'akov Ben-Zavdai (Jacobo), Yojanan (Juan)), un recaudador de impuestos (Mathyahu (Mateo)) y un celote, rebelde contra Roma (Shimeon (Simón)). Pero todos tenían algo en común: lo dejaron todo para seguir de cerca a Yahshúa (Jesús).
Discípulo en hebreo se dice Talmid, que también se traduce como estudiante. El Talmid es un aprendiz del maestro: no solo estudia su doctrina, también observa su vida y la imita.
En este capítulo, Yahshúa (Jesús) llama a sus discípulos para que comiencen a hacer todo lo que Él ha hecho.
Mathyahu (Mateo) 10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
En el primer versículo se les llama «discípulo» (heb. Talmid, pl. Talmidim), pero en el segundo se usa otra palabra: «apóstol» (heb. Shaliaj, pl. Shilijim). La palabra «apóstol» viene del griego Apóstolos, que significa enviado, mensajero, emisario.
En este capítulo leemos que Yahshúa (Jesús) envió a sus doce seguidores principales en una misión especial.
La misión de los enviados
Veamos cuál era la misión de los «enviados» (heb. Shilijim, gr. apóstolos).
El mensaje
Los enviados debían llevar un mensaje:
Mathyahu (Mateo) 10:7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
El mensaje que los apóstoles debían llevar era que el Reino de YAHWEH (Jehová) no solo estaba en el Cielo, sino también en la Tierra. Entrar en el Reino implica reconocer que YAHWEH (Jehová) es Rey y someterse a su autoridad.
Este mensaje traía la esperanza de que las profecías mesiánicas estaban por cumplirse. Como prueba de ello, les dio a los apóstoles autoridad para manifestar milagros divinos (Mathyahu (Mateo) 10:1).
Las señales
Los milagros servirían como señales y darían testimonio a todos de que Yahshúa (Jesús) era el Mesías. Entre las señales que harían están estas:
Mathyahu (Mateo) 10:8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
Los apóstoles no harían los milagros por su propio poder, sino en nombre de Yahshúa (Jesús), para gloria de YAHWEH (Jehová).
La audiencia
Yahshúa (Jesús) no envió a los apóstoles a todo el mundo ni al lugar que ellos quisieran. Él determinó una audiencia específica.
Mathyahu (Mateo) 10:5-6 A estos doce envió Yahshúa (Jesús), y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Como vimos en el capítulo anterior, Yahshúa (Jesús) describió al pueblo de YAHWEH (Jehová) como «ovejas sin pastor». Muchas se habían perdido por el abuso de los líderes religiosos, y ahora era el tiempo de recuperarlas y restaurarlas. Ese mensaje de restauración iba dirigido a los judíos, pero más adelante Yahshúa (Jesús) instruiría que se abriera también a los gentiles de todo el mundo (Hechos 1:8): primero a los judíos y después a los gentiles (Romanos 1:16).
Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo), y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
En su segunda venida, Yahshúa (Jesús) será Rey y Pastor sobre todo su pueblo: judíos y gentiles.
Yejezkel (Ezequiel) 37:24 Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.
El financiamiento
Yahshúa (Jesús) también les dijo que no se preocuparan por la provisión que necesitarían para llevar a cabo esta misión.
Mathyahu (Mateo) 10:9-11 No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento. Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis.
Cuando YAHWEH (Jehová) hace un llamado, Él también provee al enviado todo lo que necesita para cumplir la misión. Confiar en la provisión divina requiere fe, y eso es parte del aprendizaje de ser discípulos y apóstoles de YAHWEH (Jehová).
Por otro lado, en un sentido práctico, en esos tiempos era peligroso viajar con bienes, sobre todo cuando no se iba en caravana. Los apóstoles viajarían de dos en dos, lo cual los hacía vulnerables ante los ladrones que abundaban en los caminos y rutas comerciales.
La reacción de la audiencia
Yahshúa (Jesús) advirtió a los discípulos que algunos recibirían el mensaje y otros lo rechazarían.
Mathyahu (Mateo) 10:12-13 Y al entrar en la casa, saludadla. Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
Cuando la gente saluda en hebreo, da un saludo de paz. Eso debían hacer los discípulos, pero no todos les devolverían los deseos de paz. Para el caso de ser rechazados, Yahshúa (Jesús) les dejó instrucciones:
Mathyahu (Mateo) 10:14-15 Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.
El castigo para quienes rechacen a los enviados de YAHWEH (Jehová) es muy fuerte, porque rechazarlos implica rechazar a YAHWEH (Jehová) mismo.


