5 min de lectura Parte 1 de 2Nueva Generación Proyecto Vida
Mathyahu (Mateo) 20:1-19 contiene la parábola de los jornaleros y el tercer anuncio de la pasión.
Al final del capítulo anterior, Yahshúa (Jesús) habló a sus discípulos de la recompensa por abandonarlo todo para seguirle, y les dijo que les sería dada autoridad sobre las doce tribus de Israel (Mathyahu (Mateo) 19:28-29). Aquí sigue la misma línea de pensamiento y responde a la pregunta: ¿quién es el mayor en el Reino de los Cielos?
Empezamos por el último versículo del capítulo anterior, porque está conectado con el tema de éste:
Mathyahu (Mateo) 19:30 Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.
Para ilustrar lo que esa frase quiere decir, Yahshúa (Jesús) cuenta una parábola.
Parábola de los jornaleros
Es la historia del dueño de una viña que contrata jornaleros para la cosecha.
Mathyahu (Mateo) 20:1-2 Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.
En tiempos bíblicos, durante la cosecha los dueños de tierras cultivadas solían contratar mano de obra extra para recoger los frutos a tiempo. Se contrataba por día y se pagaba al final de la jornada. Los hombres que buscaban ese trabajo se reunían en las plazas de los pueblos, y allí iban a buscarlos los granjeros. El granjero de la parábola no fue una sola vez, sino varias: a la hora tercera (9 de la mañana), la sexta (12 del mediodía), la novena (3 de la tarde) y la undécima (5 de la tarde).
Mathyahu (Mateo) 20:3-12 Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día.
A simple vista parece injusto que el dueño pague igual a todos cuando no trabajaron las mismas horas. Pero lejos de presentarlo como una injusticia, Yahshúa (Jesús) nos hace ver que el dueño fue más que generoso.
Mathyahu (Mateo) 20:13-15 El, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿No conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?
Es significativo que el dueño decidiera pagar primero a los últimos: eso fue lo que creó la controversia. Si hubiera pagado primero a los primeros, quizá nadie se habría percatado, o incluso habría parecido generoso. Yahshúa (Jesús) contó la historia en ese orden precisamente para provocar que saliera lo que está en el corazón. Y termina diciendo:
Mathyahu (Mateo) 20:16 Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.
Yahshúa (Jesús) compara esta historia con la forma en que opera el Reino de los Cielos. YAHWEH (Jehová) va a recompensar a cada uno según sus obras (Apocalipsis 22:12), pero la salvación no viene por obras sino por su gracia (Tito 3:4-7).
Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de YAHWEH (Jehová); no por obras, para que nadie se gloríe.
Pablo explica también que YAHWEH (Jehová) muestra su misericordia a quien Él quiere:
Romanos 9:14-16 ¿Qué, pues, diremos: Que hay injusticia en YAHWEH (Jehová)? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de YAHWEH (Jehová) que tiene misericordia.
¿No parece justo? Si de justicia se tratara, todos moriríamos, porque todos hemos fallado (Kohelet (Eclesiastés) 7:20; Romanos 3:23; Yeshayah (Isaías) 53:6). Pero en su gran compasión YAHWEH (Jehová) extiende su misericordia a quien Él quiere, y no podemos reclamarle: sólo agradecer, porque nadie la merece.
Rumbo a Jerusalén
Después de contar la parábola, Yahshúa (Jesús) se apartó con sus discípulos y les anunció que ya era tiempo de subir a Jerusalén. Volvió a recordarles que esta visita a la Ciudad Santa sería distinta, porque iba a sufrir persecución y a morir.
Mathyahu (Mateo) 20:17-19 Subiendo Yahshúa (Jesús) a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.
Ya se lo había advertido en otras dos ocasiones (Mathyahu (Mateo) 16:21; Mathyahu (Mateo) 17:22-23), pero esta vez menciona la forma en que morirá: crucificado por los gentiles. También les anuncia que resucitará al tercer día. Los discípulos se quedaron callados, tal vez porque no entendían lo que les decía, o porque no querían ser reprendidos como lo fue Pedro la primera vez (Mathyahu (Mateo) 16:23).


