4 min de lectura Parte 1 de 2Nueva Generación Proyecto Vida
En este capítulo, Mathyahu (Mateo) registra dos parábolas que Yahshúa (Jesús) contó en relación con su venida.
Parábola de las diez vírgenes
Mathyahu (Mateo) 25:1-12 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.
En esta parábola, el novio representa al Mesías, que viene por su Novia (Apocalipsis 22:2-3).
En la Biblia, el número diez representa a la congregación. Las diez vírgenes son una figura del pueblo de YAHWEH (Jehová): unos son prudentes y otros, necios. Es interesante ver que todas se durmieron, pero al oír el sonido del shofar —el cuerno de carnero usado como trompeta— que anuncia la llegada del novio (1 Tesalonicenses 4:16-17), todas despertaron. Las que se prepararon con aceite extra lograron entrar; las imprudentes se perdieron el momento de la entrada a la boda por no estar listas.
La moraleja que Yahshúa (Jesús) quiere dejar es que estemos preparados para su venida en todo momento, porque no sabemos cuándo será.
Mathyahu (Mateo) 25:13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Parábola de los talentos
La segunda parábola habla de los talentos, que eran medidas monetarias. En tiempos bíblicos el talento valía 6.000 denarios, equivalente al pago por veinte años de trabajo: una pequeña fortuna.
Yahshúa (Jesús) cuenta aquí la historia de un hombre rico que deja su fortuna a cargo de sus siervos mientras emprende un viaje largo.
Mathyahu (Mateo) 25:14-15 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Es interesante notar que en la economía de YAHWEH (Jehová) los bienes no se reparten a todos por igual. La repartición es por mérito, tal como Yahshúa (Jesús) mencionó, y a continuación veremos la razón.
Mathyahu (Mateo) 25:16-28 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
A los ojos del mundo esto suena injusto, pero YAHWEH (Jehová) sabe cómo funcionan mejor las cosas porque Él es el Creador. En el Reino de YAHWEH (Jehová) se premia al eficiente.
Mathyahu (Mateo) 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Pero esta parábola no habla sólo de principios económicos. Yahshúa (Jesús) la presentó en el contexto de su segunda venida: cuando regrese, vendrá como Rey y como Juez del mundo, y pedirá cuentas a cada uno (Romanos 14:11-12).
2 Corintios 5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Yahshúa (Jesús), para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.


