Evangelio de Mateo

Capítulo 4 de 28

Mateo 4

Entonces Yahshúa (Jesús) fue llevado por el Ruaj al desierto, para ser tentado por el diablo.

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En el capítulo anterior vimos que Yahshúa (Jesús) fue al lugar donde estaba Yojanan (Juan) el Bautista para hacer su inmersión y dar inicio a su ministerio. Su primera misión fue buscar a Elohim (Dios) en el desierto.

Mathyahu (Mateo) 4:1 Entonces Yahshúa (Jesús) fue llevado por el Ruaj al desierto, para ser tentado por el diablo.

Sorprende la razón por la que fue guiado allí: «para ser tentado». Pero esa palabra también podría traducirse como «probado». En griego se usa Peirázo, que significa probar, y también examinar, escudriñar, disciplinar, tentar.

Prueba y tentación

La Biblia hace una distinción entre «prueba divina» y «tentación». Por definición, el propósito de la tentación es hacer caer o tropezar: es una invitación a hacer algo que no es conveniente ni correcto.

Santiago explica claramente que la tentación no viene de Elohim (Dios), sino del adversario (heb. HaSatan):

Yaakov (Santiago) 1:13-15 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de YAHWEH (Jehová); porque YAHWEH (Jehová) no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

El objetivo del adversario es hacernos daño.

1 Kefa (1 Pedro) 5:8-10 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Más YAHWEH (Jehová) de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Yahshúa (Jesús), después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

En contraste con el diablo, que quiere destruirnos, YAHWEH (Jehová) quiere edificarnos: perfeccionar, afirmar, fortalecer, establecer. El propósito de las pruebas no es que fallemos, sino que subamos de nivel, de la misma manera que los maestros examinan a sus alumnos para que se gradúen a un nuevo grado.

Yaakov (Santiago) 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
Yaakov (Santiago) 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que YAHWEH (Jehová) ha prometido a los que le aman.
  • Peirasmós: poner a prueba, adversidad, tentación.
  • Dókimos: aceptable, aprobar, resistir la prueba.

Las pruebas de YAHWEH (Jehová) también están diseñadas para que salga a la luz lo que en realidad hay en nuestro corazón, tal como pasó con los israelitas en el desierto.

Devarim (Deuteronomio) 8:2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YAHWEH (Jehová) tu Elohim (Dios) estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.

El adversario

Mathyahu (Mateo) nos cuenta que el personaje que tentó a Yahshúa (Jesús) en el desierto se conoce como «el diablo». En hebreo es HaSatan, que literalmente significa adversario u opositor; también se le llama Lucifer, Satanás o serpiente antigua. Era posiblemente el ángel de más alto rango en el ejército de los Cielos, pero se llenó de orgullo y soberbia, y quiso subir al trono de Dios, por lo que fue lanzado del Cielo a la tierra (Yeshayah (Isaías) 14:11-15; Yejezkel (Ezequiel) 28:12-19).

La primera vez que este personaje aparece en la Biblia también es en el contexto de una tentación (Bereshit (Génesis) 3). Satanás se apareció como una serpiente y logró tentar a Eva, y luego a Adán, haciéndoles creer una mentira. La Biblia describe al diablo como el «padre de mentiras» (Yojanan (Juan) 8:44), como un «león que busca a quien devorar» (1 Kefa (1 Pedro) 5:8-9), y también como el acusador de los hermanos (Zejaryah (Zacarías) 3:1-2; Apocalipsis 12:10; Iyov (Job) 1:6-12). Su misión parece ser meter zancadilla a todo ser humano para que caiga como él lo hizo.

El pecado de Adán y Eva no fue haber sido tentados, sino haberle creído a la serpiente en lugar de a YAHWEH (Jehová), lo cual los llevó a la desobediencia. Ése es el dilema de toda tentación: ¿hacer lo que uno quiere, o hacer la voluntad de YAHWEH (Jehová)?

Al igual que Adán y Eva, Yahshúa (Jesús) también fue sometido a la tentación, con la gran diferencia de que Él sí logró superar la prueba.

Notemos que en ambos casos el diablo vino a atacar en el punto más débil: tentó a Eva en lugar de Adán, y tentó a Yahshúa (Jesús) cuando estaba más débil, en el momento en que el hambre regresa luego de un ayuno prolongado.

Mathyahu (Mateo) 4:2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.

También Moisés y Elías ayunaron cuando tuvieron sus encuentros con YAHWEH (Jehová) en el desierto (Shemot (Éxodo) 34:28; 1 Melajim Alef (1 1 Reyes) 19:8).

Aunque estaba en una posición de vulnerabilidad física y emocional, Yahshúa (Jesús) se mantuvo firme y resistió la tentación de la carne. Como veremos, nos mostró cuál es la mejor arma para vencer las tentaciones: la espada de la Palabra. Ante las tres tentaciones, Yahshúa (Jesús) respondió citando la Toráh.

Tres tentaciones

Satanás tentó a Yahshúa (Jesús) tres veces. Esas tres tentaciones reflejan los tres tipos de deseos que Yojanan (Juan) mencionó en su carta: los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida.

1 Yojanan (1 Juan) 2:16-17 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de YAHWEH (Jehová) permanece para siempre.

Veamos ahora cada una de las tentaciones a las que fue expuesto nuestro Adon.

Primera tentación

Mathyahu (Mateo) 4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de YAHWEH (Jehová), di que estas piedras se conviertan en pan.

La tentación no sólo estaba dirigida a ceder ante el hambre y romper el ayuno: también ponía en duda su identidad como hijo de YAHWEH (Jehová). Yahshúa (Jesús) reconoció el engaño y no cayó en la trampa. Respondió citando la Toráh (Devarim (Deuteronomio) 8:3).

Mathyahu (Mateo) 4:4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de YAHWEH (Jehová).

Todo ser humano tiene necesidades físicas y naturales, pero satisfacerlas no es más importante que obedecer a YAHWEH (Jehová).

Segunda tentación

Astutamente, en la segunda tentación el diablo citó las Escrituras para dar la impresión de que se trataba de algo bueno, cuando en realidad estaba tergiversando la verdad (Tehillim (Salmo) 91:11-12).

Mathyahu (Mateo) 4:5-6 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de YAHWEH (Jehová), échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Sin duda YAHWEH (Jehová) puede enviar ángeles para salvar a su Hijo; pero ¿qué necesidad hay de lanzarse desde lo alto del Templo? No tiene sentido. Sólo sería una misión suicida, o tentar a YAHWEH (Jehová). Por eso Yahshúa (Jesús) respondió citando de nuevo la Toráh (Devarim (Deuteronomio) 6:16):

Mathyahu (Mateo) 4:7 Yahshúa (Jesús) le dijo: Escrito está también: No tentarás ha YAHWEH (Jehová) tu Elohim (Dios).

Se cree que el «pináculo del Templo» a donde Satanás llevó a Yahshúa (Jesús) era el lugar donde se tocaba el Shofar para anunciar el inicio y el cierre del Shabat. En el sitio había una inscripción que milagrosamente sobrevivió a la destrucción del Templo por los romanos. Un fragmento se encuentra actualmente en el Museo de Israel, y lee: «Al lugar del sonar del Shofar para…».

Tercera tentación

La última tentación fue la más difícil.

Mathyahu (Mateo) 4:8-9 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Era una propuesta muy tentadora, porque le ofrecía la meta final sin pasar por el sufrimiento del proceso. Pero Yahshúa (Jesús) puso al diablo en su lugar citando otra vez la Toráh (Devarim (Deuteronomio) 6:13):

Mathyahu (Mateo) 4:10 Entonces Yahshúa (Jesús) le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: A YAHWEH (Jehová) tu Elohim (Dios) adorarás, y a él sólo servirás.

Después de esto, el diablo lo dejó en paz.

Mathyahu (Mateo) 4:11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Resistid al diablo

A diferencia de Adán, Yahshúa (Jesús) no cayó en la tentación: superó la prueba. Y nos dio el ejemplo de cómo resistirla.

  • Con la verdad.
  • Con la obediencia a YAHWEH (Jehová).

Yaakov (Santiago) lo expresa de la siguiente manera:

Yaakov (Santiago) 4:7 Someteos, pues, a YAHWEH (Jehová); resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Resistir no es «reprender». Significa no ceder ante la tentación de hacer mi propia voluntad, sino decidirme a hacer la voluntad de YAHWEH (Jehová). Allí es donde fallaron Adán y Eva, y también nosotros podemos caer.

No siempre podremos evitar la tentación, pero sí podemos superarla. Si viene una tentación, hay que enfrentarla y vencerla.

1 Corintios 10:12-13 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es YAHWEH (Jehová), que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

YAHWEH (Jehová) no pone tentaciones, pero sí permite que pasemos por pruebas, o que Satanás nos tiente. Y, como dice Shaul (Pablo), no nos pondrá en una posición en la que no podamos resistir: siempre tendremos disponible la salida para superarla.