Evangelio de Mateo

Capítulo 5 de 28

Mateo 5

Comienza el Sermón del Monte: las Bienaventuranzas, la sal de la tierra y la luz del mundo, y Yahshúa (Jesús) no vino a abolir la Ley, sino a cumplirla.

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Los capítulos 5 al 7 recogen el Sermón del Monte. Se llama así por el lugar donde Yahshúa (Jesús) lo enseñó: un monte a orillas del Mar de Galilea.

Mathyahu (Mateo) 5:1-2 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

El sermón abre con las Bienaventuranzas.

«Bienaventurado», dice el diccionario, es afortunado o feliz. En castellano la palabra arrastra una idea de suerte. El sentido bíblico es otro.

El griego usa Makarios: grandemente bendecido. El hebreo usa Esher: dichoso.

La dicha de la que habla Yahshúa (Jesús) no depende de la suerte, ni de la casualidad, ni de las circunstancias. Nace de una actitud y de una mirada espiritual. Es la felicidad que da vivir con justicia y rectitud.

El Salmo 1 lo dice entero:

Tehillim (Salmo) 1:1-3 Dichoso el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de YAHWEH (Jehová) está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

Bendición espiritual

Vamos una por una.

Pobres en espíritu

Mathyahu (Mateo) 5:3 Dichosos…los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

A primera vista suena contradictorio. La Biblia, de principio a fin, muestra que YAHWEH (Jehová) quiere bendición y prosperidad para su pueblo (Devarim (Deuteronomio) 5:33; 10:3; Yeshayah (Isaías) 3:10; Tehillim (Salmo) 128:2; 1 Timoteo 4:8). La pobreza no es un estado deseable.

En lo espiritual, en cambio, es una realidad que conviene reconocer.

Pobre es quien no tiene lo necesario para vivir. Pobre en espíritu, entonces, es quien reconoce que no le alcanza para vivir en el Reino de YAHWEH (Jehová).

La entrada al Reino se paga con justicia perfecta. ¿Y quién puede pagar ese precio? «No hay justo, ni aun uno» (Romanos 3:10-12). Solo Yahshúa Ha Mashíaj (Jesucristo) es perfecto. Él pagó por nuestro pecado, y solo creyendo en Él tenemos acceso a Su Reino.

Romanos 3:23-26 por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de YAHWEH (Jehová), siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Yahshúa Ha Mashíaj (Jesucristo), a quien YAHWEH (Jehová) exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, YAHWEH (Jehová) pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Yahshúa (Jesús).

Dichosos si reconocemos que necesitamos a Yahshúa (Jesús): solo por Él se entra.

Iglesia rica, iglesia pobre

Apocalipsis da el mejor ejemplo del peligro de creerse rico. Laodicea lo era, materialmente, y por eso se creía sin necesidad de nada. Tan autosuficiente se veía que dejó al Señor fuera de la puerta. Era, en realidad, paupérrima: sin Él no somos nada.

Apocalipsis 3:17-18 Porque tú dices: “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad”; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Qué peligroso es creerse sin necesidad de YAHWEH (Jehová). Quien se cree rico espiritualmente no lo busca. Quien reconoce su necesidad lo busca a diario, como se busca el pan.

La dicha de llorar

La segunda bendición del Reino:

Mathyahu (Mateo) 5:4 Dichosos…los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Yahshúa (Jesús) vuelve a sorprender. ¿En qué sentido puede ser una bendición llorar? Pues en este: llorar es exactamente lo que hay que hacer cuando duele.

El mundo llama fuerte al que no llora. Lo único que se gana así es cargar más peso. Cuando llega el dolor, hay que llorar. Y si llevamos ese dolor a los pies de YAHWEH (Jehová), Él sana el alma, le da sentido a lo que no lo tenía y ayuda a pasar la prueba con gracia.

David lo entendió. Por eso nunca dudó en llorar delante de YAHWEH (Jehová): sabía dónde estaba el consuelo.

Tehillim (Salmo) 6:6-9 Me he consumido a fuerza de gemir; todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas. Mis ojos están gastados de sufrir; se han envejecido a causa de todos mis angustiadores. Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad; porque YAHWEH (Jehová) ha oído la voz de mi lloro. YAHWEH (Jehová) ha oído mi ruego; ha recibido YAHWEH (Jehová) mi oración.

Hay otro llanto: el del arrepentimiento. El que llega cuando reconocemos que le fallamos a YAHWEH (Jehová). Es una congoja que consuela, porque YAHWEH (Jehová) perdona a quien se arrepiente.

2 Corintios 7:9-10 pero ahora me regocijo, no de que fuisteis entristecidos, sino de que fuisteis entristecidos para arrepentimiento; porque fuisteis entristecidos conforme a la voluntad de YAHWEH (Jehová), para que no sufrierais pérdida alguna de parte nuestra. Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de YAHWEH (Jehová) produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.

El consuelo está en el perdón y también en la lección aprendida (Yeshayah (Isaías) 30:19-21).

Bendición de la mansedumbre

Mathyahu (Mateo) 5:5 Dichosos…los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Manso, según el diccionario, es alguien sosegado, apacible y dócil. El mundo lo lee como debilidad. En el Reino de YAHWEH (Jehová) es una gran virtud.

El mejor ejemplo lo dio Yahshúa (Jesús).

Mathyahu (Mateo) 11:29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.

Siendo quien era, no buscó el reconocimiento de los hombres. Sabía quién era y qué debía hacer. Al único que quería agradar era al Padre.

Después de Yahshúa (Jesús), la persona más humilde de la historia fue Moisés.

Bamidbar (Números) 12:3 Moisés era un hombre muy humilde, más que cualquier otro hombre sobre la faz de la tierra.

El más humilde fue también el que estuvo más cerca de YAHWEH (Jehová). No es casualidad. Con la vista puesta en el Cielo, la humildad sale sola: uno reconoce quién es delante de YAHWEH (Jehová). El problema empieza cuando bajamos la vista a este mundo y nos comparamos. Ahí nos creemos mejores o peores que los demás, y se nos olvida quiénes somos ante Él (Yirmeyah (Jeremías) 66:1-2). La humildad que nace de conocer a YAHWEH (Jehová), el Alto y Sublime, nos vuelve más considerados con la gente (Colosenses 3:12-13).

El griego para humildad es Praus. La misma palabra se usaba para los caballos domados, los que aprendieron a sujetarse a su amo. Así se manifiesta la humildad: en obediencia y sujeción a YAHWEH (Jehová), como hizo Yahshúa (Jesús), obediente hasta la muerte (Filipenses 2:3-8). Muchos creen que ser humilde es ser débil. Es al revés: hace falta más fuerza de voluntad para obedecer a YAHWEH (Jehová) que para hacer lo que a uno le provoca o dejarse llevar por lo que diga la gente.

Poseerán la tierra

Cuando Yahshúa (Jesús) dijo que los mansos poseerán la tierra, no lo inventó. Estaba citando las Escrituras:

Tehillim (Salmo) 37:9-11 Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en YAHWEH (Jehová), ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

Y más adelante:

Tehillim (Salmo) 37:28-29 Porque YAHWEH (Jehová) ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; más la descendencia de los impíos será destruida. Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

La mansedumbre y la humildad ante YAHWEH (Jehová) llevan a la obediencia, y la obediencia trae bendición (Mishlei (Proverbios) 22:4).

Hambre y sed de justicia

La siguiente bienaventuranza va de la justicia de YAHWEH (Jehová):

Mathyahu (Mateo) 5:6 Dichosos…los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

El hambre y la sed son un deseo físico intenso que empuja a buscar lo que el cuerpo necesita. Cuando uno no las siente, suele ser por dos razones:

  • Porque acaba de comer y beber, y está satisfecho.
  • Porque está enfermo.

Yahshúa (Jesús) usó esa analogía para que entendiéramos la necesidad espiritual que todos tenemos. No todos la sienten como deberían: unos porque se creen llenos, otros porque están enfermos por dentro.

Al hambre del cuerpo le prestamos atención toda. ¿Y a la del alma? En el Evangelio de Yojanan (Juan) hay un ejemplo de cuál priorizaba Yahshúa (Jesús).

Yojanan (Juan) 4:31-34 Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Pero Él les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis. Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer? Yahshúa (Jesús) les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra.

¿No les ha pasado? Uno está tan metido en algo importante que se le olvida comer. Es que está llenando un propósito mayor. Eso mismo dijo Yahshúa (Jesús): la comida espiritual es hacer la voluntad de YAHWEH (Jehová).

Sed de justicia

En el mundo, la sed de justicia se parece al deseo de venganza. En la Biblia es otra cosa. En el Reino de YAHWEH (Jehová) lo justo no lo deciden las cortes ni los congresos: lo decide YAHWEH (Jehová). Justicia, allí, es hacer las cosas como Él manda.

Más adelante en el sermón, Yahshúa (Jesús) dice que eso es lo primero que hay que buscar; lo demás viene añadido.

Mathyahu (Mateo) 6:31-33 Por tanto, no os preocupéis, diciendo: «¿Qué comeremos?» o «¿qué beberemos?» o «¿con qué nos vestiremos?» Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.