Evangelio de Mateo

Capítulo 6 de 28

Mateo 6

Yahshúa (Jesús) enseña que no sólo basta con «hacer algo bueno», sino también cuenta la intención.

5 min de lectura Parte 1 de 3Nueva Generación Proyecto Vida

Seguimos en el Sermón del Monte. En esta sección Yahshúa (Jesús) enseña que no basta con hacer algo bueno: también cuenta la intención. YAHWEH (Jehová) distingue entre hacer las cosas para los hombres y hacerlas para Él.

Mathyahu (Mateo) 6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

Para ilustrarlo toma tres cosas que todo buen creyente hace: dar al necesitado, ayunar y orar. En las tres nos lleva al mismo punto, la intención del corazón: si lo hacemos para quedar bien con la gente o por amor a YAHWEH (Efesios 6:6-7; 1 Tesalonicenses 2:4).

Cuando des al prójimo

En tiempos de Yahshúa (Jesús), en los patios del Templo había cajas de ofrenda para los necesitados. En hebreo se llamaban Shoforot, por su forma parecida al shofar, el cuerno que sirve de trompeta. A la gente le gustaba dejar allí su ofrenda: por comodidad, y también por la buena fama que daba hacerlo a la vista de todos.

Mathyahu (Mateo) 6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Mishlei (Proverbios) ya señalaba esa costumbre de divulgar en público la ayuda al necesitado:

Mishlei (Proverbios) 20:6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

La pregunta que deja Yahshúa (Jesús) es esta: ¿cuál es la motivación que nos lleva a ayudar? ¿Hacernos buena fama, o de veras ayudar al necesitado compartiendo lo que YAHWEH (Jehová) nos dio?

Si de verdad queremos ayudar, basta con mirar a la derecha o a la izquierda: siempre hay alguien con necesidad. Y no hace falta llevar la ofrenda a un lugar público para que todos lo vean. Es mejor que nadie se entere.

Mathyahu (Mateo) 6:3-4 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Si la razón de la generosidad es el aprecio de la gente, ese aprecio será toda la recompensa. Si es agradar a YAHWEH (Jehová), la recompensa viene de Él (Mishlei (Proverbios) 19:17; 11:24-25).

Cuando ayunes

Mathyahu (Mateo) 6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

El ayuno no está para impresionar a nadie, sino para conectar con el corazón de YAHWEH (Jehová).

Mathyahu (Mateo) 6:17-18 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Es un ejercicio espiritual, y necesita la motivación correcta. No sirve para sacarle a YAHWEH (Jehová) lo que queremos ni para que Él haga nuestra voluntad: es un acto de humildad para buscar la suya. De eso habla el profeta Yeshayah (Isaías).

Yeshayah (Isaías) 58:3-6 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto. ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a YAHWEH (Jehová)? ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

Cuando ores

El tercer ejemplo es la oración. Primero, la motivación equivocada:

Mathyahu (Mateo) 6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Hipócrita viene del griego hupokritēs: actor de teatro. Los actores griegos se ponían máscaras para representar a alguien que no eran. Quien ora para que lo vean no está orando: está actuando, para que lo admiren.

Orar no es para impresionar, sino para conectar con YAHWEH (Jehová). Por eso dijo:

Mathyahu (Mateo) 6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

La quietud y el silencio son parte de la oración, porque orar no es solo hablar y hablar: también es escuchar. No es un monólogo, es un diálogo. YAHWEH (Jehová) quiere oírnos, pero nosotros también tenemos que callar para oír lo que Él tiene en su corazón.

Yahshúa (Jesús) señaló otro error común al orar:

Mathyahu (Mateo) 6:7-8 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Tanto en el judaísmo como en otras religiones se usan oraciones prefabricadas para facilitarle a la gente el ejercicio de orar. Eso solo ayuda a cumplir un rito. La oración no es una penitencia que hay que cumplir para obtener el favor de YAHWEH (Jehová): debe fluir como una conversación, porque de eso se trata, de conectar con Él.